Ej. 1 Intervención Fotográfica

Texto reflexivo a la imagen original

PAV1 (2018) - Ej. 1 - Molina, Micaela Oriana (ORIGINAL)

 

Cuando en la clase nos pidieron que lleváramos una imagen que provocara cualquier sentimiento en nosotros, supe instantáneamente que imagen iba a utilizar. Es una de mis fotos preferidas pero nunca me había puesto a analizar por qué. Hasta ahora.

Cuando era chica (tenía más o menos 10) solía mirar los álbumes de fotos que había en mi casa pero noté que todas las fotos que había eran mías o de mi mamá, no había ninguna de mi papá o de su familia. Entonces le pregunté por qué no tenía fotos suyas y él respondió que no le gustaba sacarse fotos y que las que tenía estaban en la casa de mi abuelo en Entre Ríos. Esa respuesta me convenció así que olvidé el tema, hasta que un día chusmeando en los cajones del mueble de casa encontré una carpeta que adentro tenía una foto de una mujer y varias cartas.

Le pregunté a mi mamá quién era la mujer de la foto y me dijo “esa es tu abuela Perla. Vos y tu papá se parecen mucho a ella” (yo nunca la conocí porque murió mucho antes de que yo naciera) y me explicó que cuando mi papá se vino a vivir a Buenos Aires, mi abuelo y abuela le mandaba cartas para contarles como andaban y para preguntarles como estaba el. Hasta ese momento yo nunca había conocido a mi familia paterna, me decían que era lejos para viajar hasta allá y visitarlos; entonces esa foto era mi única “conexión” con ellos. Lo que más me daba curiosidad eran las cartas que le mandaban: no era que tuviesen algo excepcional, es más solo le escribía sobre su vida cotidiana. El tema era que esa foto y las cartas eran una forma de conocer un poco más a mi abuela, saber qué hacía, que pensaba y cuanto extrañaba a mi papá. Eso era y es lo único que me une a ella. Una foto y unas cuantas cartas.

Foto Contexto

PAV1 (2018) - Ej. 1 - Molina, Micaela Oriana (CONTEXTO)

Texto reflexivo a la imagen intervenida

PAV1 (2018) - Ej. 1 - Molina, Micaela Oriana (INTERVENIDA FINAL)

 

Utilice fragmentos de las cartas y los use para reemplazar el fondo de la imagen, pero estas palabras no están ordenadas de manera desprolija y al azar, sino que tienen un sentido, un mensaje.

Traté de re interpretar y armar un collage entre todas las cartas que tenía a mi disposición. Sin embargo, la mayoría de ellas estaban escritas por mi abuelo. Entonces era cada vez más alejada la interpretación que yo tenía de Perla, mi abuela; no eran siquiera sus palabras, no era ella quién hablaba. Ella era todo un misterio para mí, una completa desconocida, una mujer misteriosa.

¿Y cómo podría yo tratar de reconstruir quien era ella en realidad? Lamentablemente, no sé si alguna vez podré conocer a la verdadera Perla, a la real. Lo único que sé sobre ella, es lo que me contó mi abuelo, lo poco que me dijo mi papá, algunas fotos y esas cartas.

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